Vistas:0 Autor:Editor del sitio Hora de publicación: 2016-01-12 Origen:Sitio
Desde visitas de jefes de Estado hasta las primeras reuniones ministeriales, el listón se elevó
A pesar de la gran distancia que los separa, China se ha encontrado cada vez más conectada con América Latina y el Caribe, gracias a una cooperación incesante, centrada en la calidad y el desarrollo, que busca mejorar los vínculos bilaterales.
2015 fue testigo de un fortalecimiento de la confianza mutua y política entre China y América Latina y el Caribe.
En enero se celebró en Beijing la primera reunión ministerial del Foro China-CELAC, en la que se firmó una hoja de ruta para los próximos cinco años, que establece áreas centrales de cooperación y esfuerzos específicos a realizar.
En julio, Ecuador fue sede del primer Foro CELAC-China sobre Ciencia, Tecnología e Innovación, abriendo el camino para una cooperación tecnológica más estrecha en el mediano y largo plazo.
En diciembre, 60 representantes de 27 partidos políticos de América Latina y el Caribe se reunieron en Beijing para el Foro de Partidos Políticos China-CELAC, donde compartieron experiencias sobre gobernanza y buscaron profundizar los vínculos entre partidos.
Esas tres reuniones ayudaron a dar vida a la nueva plataforma de cooperación en julio de 2014 entre China y sus homólogos de América Latina y el Caribe.
En términos de interacción bilateral, el Primer Ministro Li Keqiang visitó Brasil, Colombia, Perú y Chile en mayo, durante las cuales propuso el nuevo modelo de cooperación '3x3' para mejorar la productividad e interconectar las respectivas reestructuraciones económicas.
En 2015, China recibió a los jefes de Estado de Colombia, Venezuela, Argentina, Ecuador y Costa Rica, quienes vinieron para promover la amistad y encontrar nuevas vías de cooperación con el país asiático.
Líderes de todas las partes se reunieron con frecuencia durante cumbres internacionales como la Asamblea General de las Naciones Unidas, el G20 y las reuniones de APEC y BRICS, entre otras.
Según la CEPAL, la participación china en las exportaciones regionales aumentó del 1 al 9 por ciento entre 2000 y 2014, mientras que su participación en las importaciones a la región aumentó del 2 al 16 por ciento.
Con el tiempo, las exportaciones de la región a China se han diversificado desde materias primas hacia más productos agrícolas y mercancías de mayor valor agregado.
Por ejemplo, las exportaciones de productos agrícolas de México a China aumentaron un 25 por ciento en 2015 con respecto a 2014, hasta alcanzar cerca de 150 millones de dólares.
Benjamín Grayeb Ruiz, presidente del Consejo Nacional Agropecuario de México, explicó que durante muchos años el mercado chino estuvo abierto sólo a dos productos mexicanos: el aguacate y la uva.
'Hace tres años llegamos a siete productos y en 2016 firmaremos tres más', añadió.
Desde 2005, China asumió compromisos para prestar más de 119 mil millones de dólares a países y empresas latinoamericanas, según un estudio de la Universidad de Boston.
En 2014, el financiamiento chino en la región superó al del Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, alcanzando los 22.100 millones de dólares, principalmente en infraestructura y energía.
Los créditos chinos a América Latina no están sujetos a condiciones políticas, 'lo cual es una buena noticia para América Latina, dadas las condiciones impuestas por el Banco Mundial o el Fondo Monetario Internacional', comentó Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de la CEPAL.
La creciente presencia de China en los mercados latinoamericanos le ha otorgado una mayor responsabilidad de ayudar a la región a cumplir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU.
Para Bárcena, China puede ayudar a América Latina y el Caribe con los recursos financieros, científicos y tecnológicos, incluidos los necesarios para desarrollar fuentes de energía renovables.
La generación de energía a partir de fuentes limpias, como la eólica, la solar, la geotérmica o la biomasa, es vista por la ONU como una medida crucial para luchar contra el cambio climático y reducir los gases de efecto invernadero.
Antonio del Río, director del Instituto de Energías Renovables de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), afirmó que el mercado latinoamericano de energías limpias es nuevo, por lo que la cooperación científica y comercial con China podría traer grandes beneficios.
El investigador llama a las empresas chinas a comenzar a colaborar en proyectos específicos con países de la región 'para generar sistemas y tecnologías para diferentes áreas'.
Basada principalmente en la cooperación económica y comercial, con la cooperación en capacidad industrial como un gran avance, la mejora de la cooperación entre China y América Latina ha ido acompañada de intercambios culturales y de la diplomacia cultural que se ha enfatizado en las relaciones bilaterales.
En mayo, el Primer Ministro Li visitó América Latina y asistió a eventos culturales en Colombia y Perú. Firmó una serie de acuerdos de cooperación en cultura y educación.
En un simposio celebrado en Colombia sobre intercambio cultural entre China y América Latina, Li dijo a los participantes que 'el intercambio y el diálogo entre los círculos literarios y artísticos de China y América Latina ayudarán a reforzar la comunicación sincera entre los dos pueblos'.